martes, 2 de febrero de 2016

XXI Carta al destino. Albacete, 3 enero, 2016.

"Mis ángeles"

Estimado Sr Eddie,


Buenas noches, ¿Qué tal va? Estaba yo a punto de meterme a la cama, recogiendo la habitación, ya sabe, y antes de apagar el ordenador se me ha ocurrido que podría escribirle. He puesto mi banda sonora favorita, la de "Cinema Paradiso" de Ennio Morricone, y al compás del tarareo de la música, voy escribiendo.


Oía yo el otro día en mi fea costumbre de poner la oreja, a alguien que decía que los ángeles, no existían. Me confieso, a mis 21 años de edad, todavía creo, que en algún lugar del universo, incluso los Reyes Magos existen, lo sé, se de sobran quienes son mis reyes magos particulares ¿y qué? Me sigue haciendo real ilusión verles cada 5 de enero, soy así, quizás sea algo propio de un crío más que de un joven pero soy así, y la ilusión, es algo que jamas deberíamos perder, aunque sea una locura, pero en un mundo de locos, ser cuerdo si sería una locura. Soy feliz.


Los ángeles, de la misma forma, también existen, para mí al menos. No le hablo de esos ángeles que nos pintan en las cúpulas de las iglesias de ojos azules, cabellos rubios y blancas alas de nácar; le hablo de los ángeles de mi vida.


Esas personas, que por algún motivo, no se cual, Dios quizás, han llegado y se han cruzado con los raíles de mi vida. Ellos son mis ángeles. Los que me soportan en mis más irascibles días, o recogen mis saladas lágrimas, pero también son los que me dan la felicidad.


No se porque estoy en este mundo, ni siquiera porque tuve que llamarme Manuel, aunque reconozco que me gusta ser quien soy, pero bendita casualidad. Soy fruto del amor que dos ángeles se tienen, y por ello, son los mayores responsables de mi vida.


No hace falta tener alas para volar; ni ser poderoso para hacer feliz; ni siquiera hacer milagros para sonreír... La esencia de la vida, esta en las pequeñas cosas.


Hay días que son como esa palabra culinaria que tanto me gusta "AGRIDULCES", son esos días en que estamos melancólicos o bajos de ánimos sin motivo alguno, son días en los que  nuestra cama puede parecer demasiado grande para nosotros por lo pequeños que nos sentimos, y sin darnos cuenta, es cuando algún ángel de nuestras vidas viene hacia nosotros...


No importa cuanto mal estén las cosas, ni que nos duela el corazón, ni siquiera es malo fracasar... de los aciertos, sacamos ventajas, y de los errores experiencia. Es cuestion de como veamos la vida, de como sonriamos. Es fácil decir eso de que: "Siempre sale el sol" y es verdad, pero Sr Eddie, que bonito es saber, que aunque siempre sale el sol, siempre lo hace radiando de luz ¿Verdad?


Todo puede cambiar su rumbo en un solo momento, de verdad lo creo, pero nada de eso sería posible, sin los ángeles de nuestra vida, con ellos, todo es mucho mas fácil.


Gracias Sr Eddie, por mis ángeles: mis primos, mis tíos y tías, por mis abuelo y mis abuelas, gracias por mis padres y mi hermano, gracias por todos mis amigos Sr Eddie, ellos son el motivo de mi existencia.


Hágame un favor, ambos sabemos que la vida me ha arrebatado algún que otro ser querido, pero esos ángeles, ahora dan incluso más luz que el sol, porque es fácil brillar de día, pero ellos ahora son estrellas que iluminan la noche, no deje que nunca se apague su luz en nuestros corazones.



Sr Eddie, de esta forma es como me despido hoy, le envió estas palabras por medio de una estrella cualquiera, para que de una forma u otra, se las haga llegar a la puerta de su morada. ¡¡Buenas noches Sr Eddie!!
Mis más cordiales saludos,

Manuel Candel