jueves, 24 de diciembre de 2015

XX Carta al destino. Albacete, 24 diciembre, 2015.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Estimado Sr Eddie,

¡Buenas tardes! ¿Qué tal va? No sé cómo empezar hoy exactamente, pero si quiero escribirle. Me apetece.

¿Sabe una cosa Sr Eddie? Esta tarde he escuchado un anuncio en la radio que decía algo así como: “Ya es Navidad en El Corte Ingles”. No sabía si cabrearme o reírme. ¿Hasta dónde puede llegar la estupidez de las personas? La Navidad no es llenar todo de colores y lucecicas, no me cansaré de decirlo, y mucho menos puede llegar a un centro comercial, la Navidad vive todo el año dentro de nuestros corazones en los pequeños gestos de cada día.

Pasado ya el día 22 de diciembre, día de la lotería nacional, este año se me ha aparecido la suerte en ese aspecto, pero tranquilo, no soy rico ni mucho menos, ni quiero.

¿Sabe lo que realmente me ha hecho rico este año? Mire, mi riqueza llego el día que mi padre encontró trabajo después de largos meses; mi riqueza, han sido los centenares de sonrisas que me han regalado los nenes el hospital… ha sido mi enriquecimiento de espíritu y fe.

Mi riqueza han sido mis notas de clase, fruto de mi esfuerzo y dedicación; mi riqueza ha sido despertarme con un beso de mamá cada mañana a pesar de que fuera muy temprano….
Mi riqueza, no es otra que cada una de las lágrimas que se están aburullando en mis ojos ahora mismo, pensando en tantas y tantas cosas…. Soy un afortunado.

Rico también, por las personas de mi vida que ahora son ángeles, esos que nos ven desde el cielo, pero que puedo decir a los cuatro vientos, que eran y son mi familia, mi gran familia. Gracias a Dios, por el regalo que tuve el día que llegué al mundo, pues ellos me estaban esperando ansiado.
Con el tiempo, también llegó la familia que elegimos, los amigos. Esa familia que varía con los años, pero aun así siempre hay con quien a pesar de los años puedes contar, todos ellos, son causa de mi fortuna.

Gracias…. Gracias señor Eddie, por hacerme feliz.

Le deseo a usted y a todos los lectores, una feliz navidad, vivida desde la Fe y con todo el cariño del mundo.

Y de esta forma, le envió estas palabras por medio de la estrella de Belén, para que de una forma u otra, se las haga llegar a la puerta de su morada. ¡¡Feliz Navidad Sr Eddie!!
Mis más cordiales saludos,


Manuel Candel



martes, 8 de diciembre de 2015

XIX Carta al destino. Albacete,8 diciembre, 2015.

Estimado Señor Eddie,

¡Que sean buenas las noches, a los hombres de gran corazón! ¿Qué tal está Sr Eddie? Espero que todo bien, como diría mi abuela: "Vamos tirandillo que no es poco".

Por aquí abajo todo anda piscas pajas, el mundo ya no está para sonrisas: Atentados terroristas, cambio climático, violencia de genero.... ¡Está el mundo para tirar cohetes!
Yo a nivel personal no voy a quejarme mucho, no vaya y que la jodamos y vayamos a peor. Mis clases de momento van bien, a días me encuentro ahogado entre trabajos y apuntes pero bueno. Por lo demás mis clases de catequesis y mis tardes de hospital son traguicos de aire fresco intercalados en al semana, desconecto de lo demás y al menos esos ratos me dan ánimos a coger fuerzas.

Esta noche precisamente, me noto animado y con fuerzas, aunque seguro que al levantarme a las 7 y media se me quitan de una pero bueno. Es de esas noches en que me planteo madrugar algo más para poder desayunar en condiciones, o incluso hasta se me pasa por la cabeza hacer deporte, fíjese si tengo que estar animado para pensar eso. 

Es cierto que el mundo esta hecho un asco con todos mis respetos, si lo miramos a nivel general, pero profundicemos: ¿Qué mueve el mundo, el dinero, las ideas o los sentimientos? Pienso que aunque por mucha rabia que me de el dinero influye mucho a nivel global, pero no con ello, me quedo con el hecho de los sentimientos. 

Los sentimientos, esos que nos hacen tirar lagrimas por la cara de emoción; Una canción bonita; Un mensaje cariñoso para darnos los buenos días, o incluso, los buenos días de mamá en la cama; Las flores de la primavera, o los mantos de hojas de otoño; Un beso de mamá; Un abrazo amistoso; El deseo de la Paz en una eucaristía; Tomar un trago de nata directamente del bote; Saltar como los locos pisando únicamente las líneas blancas de los pasos de cebra; Acariciar un cachorro de perro; Un beso....

Ve, son tantos los pequeños detalles que pueden alegrarnos el día. No importa que todo este mal, el caso es no perder la esperanza ni los ánimos, y menos en estos tiempos de adviento. 

Es cierto que a veces, parece que todo esta perdido, que no tenemos fuerzas para seguir adelante nuestras cosas ni nuestra vida, me río yo de esos momentos. Todos tenemos días buenos y días malos ¿Sabe? Pero, ¿Qué importa que en el valle haya sombras si en la colina reluce el sol? Únicamente se trata de saber hacia donde mirar.

Dice un proverbio escocés: "Muchas cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños, hechos por mucha gente pequeña, pueden cambiar al mundo"

Mido 1 metro y pico, me considero alguien bastante pequeño la verdad, pero no importa. No sé con certeza al cien por cien si existe el cielo o el infierno, o si al morir nos reencarnamos, pero hay una cosa que tengo muy clara Sr Eddie, mientras yo continúe en este mundo siendo este joven loco al que llaman Manuel Candel, haré todo lo que caiga en mi mano, para intentar cambiar el mundo, o al menos mi mundo. Muchas cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños...

Que se caigan las fuerzas y lleguen las depresiones, no importa, paramos, descansamos, cogemos fuerzas y continuaremos el camino. Lo prometo. 
Es natural que hayan días de todo, para algo somos humanos.

El día roza ya la media noche, va siendo hora de despedirme Sr Eddie. Espero de todo corazón, que no se olvide de los que andamos por aquí abajo y sea benévolo con nosotros. Y con esto, Dios mediante,  le envío estas palabras a la suerte de una lágrima en su caída, para que de una forma u otra, le haga llegar mis pensamientos haya ala puerta de su morada.

Mis mas cordiales saludos.

Manuel Candel

jueves, 24 de septiembre de 2015

XVIII Carta al destino. Albacete, 25 Septiembre, 2015.

"Hojas de otoño"

Estimado Señor Eddie,

¡A las buenas noches! ¿Qué tal va?
Esta noche, no se porque motivo, estando ya arropado en la cama y cual ovillo enroscado mirando hacía la ventana, he sentido la necesidad de blincar de un salto de la cama y escribirle. Es una noche rasa y serena de finales de septiembre. Parecen no haber nubes en el cielo, y la luna, crece por momentos camino de su plenitud. De fondo, una de mis predilectas bandas sonoras: La Vida es Bella. "Naaaaaaa, nanananananana..."

Hoy, me siento ligero Sr Eddie, como si de un amanecer se tratara. A ratos tendemos a subirnos moralmente y parece que toquemos el sol con las yemas de nuestros dedos; y a ratos nuestro propio cuerpo nos pide sumergirnos en lúgubres sitios, conversaciones y películas, bañando nuestras mejillas en agua salada. En más de una ocasión he dejado testimonio de ello, la vida solo son momentos, unos buenos y otros malos, pero el tiempo, siempre acaba curando nuestras heridas con las agujas del reloj. Estoy un poco, embobado, lo reconozco, pues a pesar de las pocas lineas que llevo plasmadas, hace rato que comencé a escribir y yo suelo ser muy encadenado para ello.

Vivimos en una sociedad, en la cual se han olvidado los valores de la vida. Duramos más, pero vivimos menos. Tenemos mas especialistas, pero más problemas. Más medicamentos, pero más enfermedades. Mejores casas, pero más familias rotas... Muchos días, tiendo a comprar a las personas con las hojas que el otoño deja posar sobre el agua de un arrollo, pasamos deslizantes por la vida, impermeables a los sentimientos, resbaladizos a la realidad... ¡Caramaba, parecemos máquinas programadas para actuar! Es triste pensar, que ni siquiera la fragancia de un abrazo o un beso, ya significan lo mismo. De nada sirve decir a alguien continuamente "Te Quiero" porque al final es algo tan monótono que pierde su realidad...

¿A dónde vamos a ir a parar? Sabe, en mi vida, al igual que en la de todo el mundo imagino, yo también he cometido muchos errores, aunque siempre con mis mejores intenciones, pues soy el único responsable de cada una de ellas. Yo y mis circunstancias. A pesar de ello, a día 25 de septiembre, considero que tengo lo mejor que nunca he tenido, que mi momento más feliz, esta naciendo y muriendo continuamente, que las personas que de verdad quiero en mi vida ahora mismo, son las que están. Pero bueno, pronto llegará Navidad, y cubriremos las calles de luces y los corazones de colores púrpura, dorado y plata... ¿Para qué? Nada de esas luces y esos colores, podrán tapar lo que sentimos o pensamos el resto del año en sólo unos días.

Es irónico, cada día, actuamos más como máquinas, pero en cambio, ninguno nacemos con un libro de instrucciones. Somos personas que sentimos y sufrimos, pero tanta tecnologia, tantos avances, tanta comodidad, son las que están demacrando a la raza humana. No quiero juzgar a nadie ni tampoco generalizar Señor Eddie, pues ya sabe que tan sólo es el punto de vista de un joven Albaceteño.

Ayúdenos a todos Señor Eddie, ayúdenos a que mañana cuando el sol nazca por Levante y bañe la tierra con sus mas tempranos rayos, todos hayamos sido hechizados. Que sonriamos a la vida antes de que sea demasiado tarde, que amemos pero amemos de verdad, que hagamos locuras y no nos guiemos por la edad ni el tiempo, nunca es tarde para nada. Que el mundo en el que vivimos, sea un lugar mejor, por y para todos los que habitamos en él....

Y con todo esto, Dios mediante, encomiendo estas palabras a los más dichosos árboles, que cada primavera vuelven a nacer con esperanza, para que de una forma u otra, al igual que las hojas en el arrollo, depositen estas palabras allá a la entrada de su morada. ¡Buenas noches Señor Eddie!

Mis mas cordiales saludos,

Manuel Candel

martes, 22 de septiembre de 2015

XVII Carta al destino. Albacete, 22 Septiembre, 2015.

"Una feria, mi feria"

Estimado señor Eddie,

¡¡Al fin encuentro un rato para escribirle!! ¿Cómo va? ¿Qué tal todo?. Por aquí abajo, el verano ha tenido uno de los mejores finales que mi corta existencia recuerdan, y es que todavía no me creo, todo lo que he vivido estos días atrás.

Como bien sabe, el pasado año, una amiga, una muy buena amiga, y yo nos presentamos como manchegos de honor para representar a nuestro amado Albacete, pero todo quedó en agua de borrajas. Circunstancias de la vida, fui yo quien por aquel entonces la convenció para aquella locura. Un año más tarde, fue ella y nuestro buen amigo Esteban, quien me convencieron a repetir dicho ademán de presentarnos.

Cual fue nuestra sorpresa aquella mañana de finales del mes de agosto, cuando nos comunicaron que eramos los elejidos junto a dos parejas más, de vecinos de nuestra ciudad los que representaríamos a 170.000 albaceteños.

Han sido unos días maravillosos Sr Eddie, nos lo hemos pasado en grande, Cristina, Alfonso, Alberto, Loli, Nieves, nuestra queridísima azafata y yo, los que hemos revolucionado a ratos la feria. No se hace una idea de lo que hemos vividos estos pasados días, a pesar de nuestros madrugones y nuestro cansancio físico; y es que hubo quien nos dijo: "¿Como lo hacéis? Hace 10 minutos estabais en el campo de fútbol Carlos Belmonte y ahora estáis en los toros" Nuestro truco, una ilusión tremenda y un orgullo que no cabía en nosotros luciendo nuestros trajes regionales y nuestras mejores sonrisas. 

No se hace una idea Sr Eddie de lo felices que hemos sido, nos hemos reído, hemos llorado como para llenar cántaras de agua, hemos desfilado con una chulería que no cabía en nosotros junto a la banda de música, e incluso, acabamos subidos una tarde en los caballitos. Ha sido sin duda alguna la mejor feria de mi vida. Comenzamos entusiasmados como niños que comienzan la educación primaria y acabamos bañados en lágrimas, pero le aseguro que eran unas lágrimas preciosas, por una felicidad y una emoción que no eramos ya capaces de soportar. Mi "postre" de esta feria, por llamarlo de alguna manera, ha sido algo mas amargo, pues de regalo me llevaron a vendimiar al pueblo jajaja, peor bueno, nunca está demás trabajar del campo el fruto que nos regala, aunque mejor no preguntárselo a los riñones.

Con todo esto, y a pesar de que me faltarían palabras y más palabras para contar todas nuestras batallas, quiero agradecerle ayudarme a cumplir uno de los sueños de mi vida, ser Manchego de Honor de la tierra que me vio nacer, Albacete. Los sueños... también se cumple; no hay nada imposible para los que soñamos, solo existen las cosas improbables.

Mi comienzo de temporada, esta siendo algo más alborotada y quizás quiera cargar con más peso del que puedo, pero nadie en este mundo va a confiar en mi mismo tanto como yo, y en el pero de los casos, no quedará por haberse intentado. Sr Eddie, gracias, mil gracias, por cuanto la vida me regala y nos regala con cada amanecer. 
¡Viva Albacete y  sus gentes!

Y con todo, Dios mediante, encomiendo estas aturulladas y humildes palabras, a la virgencica de los LLanos, para que ella disponga como quisiera, de hacérselas llegar a la puerta de su humilde morada...

Mis más cordiales saludos.

Pd. Desde aquí, quiero agradecer a todas las personas que esos días nos mostraron su afecto y su cariño, sin ellos no hubiera sido posible nada de este sueño cumplido. Un abrazo.

Manuel Candel

lunes, 13 de julio de 2015

XVI Carta al destino. Albacete, 13 Julio, 2015.

"Change your life"

Estimado señor Eddie,

Largos días han fallecido, desde mi ultima vez escribiéndole. El año pasa veloz y sin darnos cuenta ya vamos por el ecuador de este 2015. Murió el invierno, y con el la primavera, y nos encontramos en medio del verano en el que los días, no sin cambio, ahogan desde el momento en que abrimos los ojos al amanecer, pero yo me pregunto, ¿Nos ahoga el calor o somos realmente nosotros mismos los que nos estamos ahogados?

Hay quien vive del recuerdo, y no es otra cosa que leyenda lejana, o quien vive del futuro pensando en qué harán y no se trata de otra cosa más que de cuentos de ficción, pues nada de ello existe.

En esta vida no es mas rico el que más montones de dinero o capitales tiene pudriendose en el fondo de algún banco cualquiera, en esta vida para mi punto de ver señor Eddie, es mas afortunado el que realmente tiene un corazón de mayor tamaño. Por cosas que regalemos, por cosas que tengamos, u objetos que ofrezcamos, únicamente son cosas materiales, y un día u otro, estando yacentes en caja de pino, nos preguntaremos ¿Para que queríamos eso?

Desde hace tiempo, considero que el mayor presente que podamos ofrecer a alguien, no es otro que nuestro tiempo, nuestra buena voluntad... pues nunca más, por ricos que seamos, podremos volver a recuperarlo. Cuando a alguien le ofreces tu tiempo, tu compañía, o tu conversación, estas entregando tu vida y tu presente a los demás. Eso que nunca podrás volver a tener, eso es lo que verdaderamente importa.

Sé que muchos soñamos con un mundo mejor, o yo al menos me meto en dicho saco. Muchos queremos mas estabilidad en nuestras vidas, más serenidad, más igualdad, más paz... pero a pesar de ver gente que necesita de nosotros a diario en las calles o en nuestras propias familias, resulta más cómodo girar la cabeza un día tras otro, y a pesar de ello seguir lamentando y soñando con el cambio, pero "un mundo diferente, no puede construirse con gente indiferente"...

Y con esto, Dios mediante, me dispongo a despedirme por hoy. Le deseo a Ud el Destino, a Ud Señor Eddie, escuche a los que de verdad le necesitan, y a pesar del calor, pase un entrañable verano, ¿Quién sabe lo que nos deparará mañana?. Y que sea esta vez, la ilusión de los que todavía sueñan, la encargada de que de una forma u otra, haga llevar a la puerta de su morada, estas humildes palabras.  

Mis más cordiales saludos.

Manuel Candel