domingo, 24 de diciembre de 2017

XXVI Carta al destino. Albacete, 24 diciembre, 2017.

Estimado Sr Eddie,

¡Muy buenas noches! Y buenas que lo son.
¿Qué tal se encuentra mi querido amigo Eddie?

Espero que todo de fábula. Yo apresuro a escribirle esta carta al ritmo de "La marimorena" antes de salir por la puerta para ir a cenar a casa de los abuelos. Los abuelos, papá, mamá, el tete y yo... una humilde cena de nochebuena. Recuerdo hará ya unos cuantos años, los grandes banquetes que preparaba mamá en casa llegado este día, nos juntábamos todos, pero ya sabe, la vida, así lo quiere este año. 

Mi primera nochebuena sólo con los abuelos, la recuerdo triste, ni mis tíos ni mis primos habían venido a cenar con nosotros, y yo, como bien suponía, iba a ser una noche de esas en las que el abuelo me contaría sus batallitas de cada año viviendo en la aldea que hay próxima a Tarazona, me hablaría de su burrica Rocío, esa que cuenta que ella misma esquivaba los baches del camino para que la carreta donde iban no se valanceara.... ¡Qué bonitas historias! ¿verdad? Esta noche, seguro que las volveré a escuchar, aunque no se ciertamente si todo será como el año pasado, por esas cosas de la memoria, usted ya sabe Sr Eddie.

Por parte paterna... los abuelos, ya nos han dejado y han tenido que marchar, Si los ve hágame un favor. Al abuelo, dígale que llevo su legado por bandera (él ya me entiende), y a la abuela dígale... a la abuela... dígale que su "manolín chiquitín" a pesar de los meses sigue cerrando muy fuerte los ojos todas las noches apretando el pañuelo que se trajo del pueblo, intentando refrescar su olor...

No me siente triste Sr Eddie quizás nostálgico, pero ¿Sabe una cosa? me siento muy muy orgulloso de ser de quienes me crearon así. A los del cielo, y la tierra, a los de ayer y los de hoy... ¡FELIZ NAVIDAD!

Deseo Sr Eddie que esta noche nazca un mesías de nuevo dentro de cada uno de nosotros para poder seguir adelante en la vida con entereza y alegría, y de esta forma, lanzo mis humildes palabras a lomos de un buey y una mula... para que sean depositadas a la puerta de su morada, junto a un pesebre adorado por pastores y ángeles.

¡FELIZ NOCHEBUENA!

Mis mas cordiales saludos,

Manuel Candel

viernes, 8 de diciembre de 2017

XXV Carta al destino. Albacete, 8 diciembre, 2017.

Estimado Sr Eddie,

Largos meses se han llevado mi vida por delante, sin tener reloj que los detuviera, mi vida en una parte, la de otros, hasta el final…

El verano comenzó con una perseida más, al encuentro de San Lorenzo, fíjese bien al caer la noche, no hay otra que brille como ella, en un color de ojos azul celeste.

Pero supongo, que son cosas de la vida, unos que van y otros, mientras tanto, nos despedimos de ellos hasta que nos llegue el momento de marcharnos también.

Yo, precisamente, no recorro tampoco mi mejor momento en cuanto a mi salud se refiere, batas blancas, fonendoscopios y ventosas de electrocardiogramas, comienzan a hacerse hueco en mi día a día estas pasadas semanas, ¿Qué importa el filo de una aguja? No hay peor daño que el de la mente cuando cree que ya no puede más, que la situación la supera, que se cansa de una situación de control continuo…

La vida, me ha quitado energías para desenvolver durante algún tiempo, mis tardes de hospital, mis ya empolvados apuntes de catequesis, mi sombra, mi aliento… Supongo que será el estrés de querer llevar tanto adelante, y notarme bien mentalmente, pero ser incapaz de manejar a mi cuerpo en ocasiones, poco a poco.

Hoy, día de la Inmaculada Concepción, suelo acostumbrar a montar el pequeño portal de Nacimiento navideño de casa, pero por esta vez… creo que no será así.

Ay días en los que nada es capaz de hacernos sonreír, ¿No le ha pasado alguna vez Sr Eddie?

Es irónico, que unas palabras así, salgan de la boca de un payaso de hospital, un payaso que durante unas semanas, ha guardado su roja nariz en un cajón, esperando que la ventisca pase pronto, y así sea el destino, quien vuelva a pinta mi cara de alegría. 

Por hoy, creo que está bien para retomar contacto Sr, espero poder hablar pronto con Usted y en mejores condiciones. Le envío cariñosamente estas palabras, para que de una forma u otra, sea alguna de esas lágrimas de San Lorenzo, quien las deje en la puerta de su morada. 

Mis más cordiales saludos,

Manuel Candel

jueves, 5 de enero de 2017

XXIV Carta al destino. Albacete, 5 enero, 2017.

Estimado Sr Eddie,
¡Muy buenas y entradas noches! ¿Cómo va? Hacia un par de meses que no sabía nada de usted, y un día por otro no encontraba el momento, pero esta noche se respira magia e ilusión.

Atrás dejamos el 2016 hace 4 días, y con el nuevo amanecer será el quinto del año nuevo. El pasado, creo poder decir con certeza que termino mejor aún de lo que empezó, aunque el camino sea malo, lo importante es el final.
Este, no parece haber comenzado nada mal, y como en mi es costumbre, ya persigo algunos de los sueños que arrastro del año anterior, y en algunos de ellos comienzo a ver las salidas.

Hoy, es noche de Reyes Magos, y por tradición personal, una vez más he visto la cabalgada junto a Carlos y los papás, cerca de la Plaza del Altozano.

Desde la cama, quiero oír todavía el remover del papel de regalo en el salón.
Hace años, aguantaba todo lo que podía para intentar escuchar o ver algo por la puerta, pero siempre me vencía el sueño.

Con la edad, uno descubre las grandes mentiras de la vida, pero créame, en todo lo feo, hay algo bello por pequeño que sea, pues los Reyes Magos si existen.

Sus majestades, no merecen ser llamadas de otra forma, pues para mí personalmente, son los reyes de mi vida, ellos, son los que siempre han puesto magia para calmar mis lágrimas, y no permitirme ver las suyas; son los que ponen magia para no querer ver nuestros fallos, y de la misma forma engrandecer nuestras victorias; los que dan su vida por la nuestra, y hacen lo posible por darnos, todos lo que ellos no tuvieron.
Sr Eddie, mi mejor regalo, no vino envuelto ni con lazos, vino en el primer beso que me dio mama al nacer, y el soporte que encontré en las manos de papa cuando me tomo. Mi regalo, no tiene ticket de cambio, ni siquiera garantía; pues es una garantía que el mejor hogar, sean sus abrazos.

A ellos, a los Reyes Magos del mundo y también los de Oriente, gracias por sufrir lo insufrible por los pequeños y mayores, el mundo no lo mueve el dinero si no el amor, pues dígame Sr Eddie, ¿Qué niño no ama a sus padres o a sus SSMM?

No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, por eso deseo que no le permita a nadie que pierda la ilusión, para que así cada día sea noche de reyes, y el mejor regalo, el poder seguir unidos. Y si esto no pudiera ser, a los que no están hágalos la estrella más brillante del firmamento, y que así nos pueda guiar en la vida, como a los tres Magos guio hacia Belén…

Aquí se marcha un servidor, con la ilusión del amanecer temprano, y en compañía de sus padres, descubrir que los reyes todavía no se han ido. Y de esta manera, le envío mis más profundos pensamientos a lomos de tres dromedarios, para que de una forma u otra, se las hagan llegar a la puerta de su morada allá en el cielo.

Mis más cordiales saludos,

Manuel Candel


martes, 25 de octubre de 2016

XXIII Carta al destino. Albacete, 25 octubre, 2016.

Estimado Sr Eddie,

Buenas noches, que malo es cuando suena Ennio Morricone al ritmo de Cinema Paradiso.

¿Qué tal va, qué es de usted? Por aquí, el calor de verano ya ha desaparecido hace semanas, y parece que el paraguas no tiene pensado tomar vacaciones por ahora, últimamente, tiene trabajo.

Hoy es un día de esos en los que el estruendoso silencio, invita a la paz y la soledad, pero sin rebosar los limites ¿Comprende? Bueno, ni siquiera yo se lo que acabo de decir.

El otoño ya hace días que se instaló en la llanura manchega, y poco a poco va pintando los frutales de ocres y verdes pastel. Ya van desvaneciendo algunas de las hojas hasta el suelo o el cauce del Júcar, desplomadas, alegres por la sombra fresca y aliviadora que estos meses atrás han ofrecido, pero a su vez melancólicas y pesadas por la incertidumbre del invierno próximo.
¿Qué será de ellas Sr Eddie?

¿Sabe una cosa? Hoy me encuentro cansando…
Estoy cansado de que tomo el mundo piense que mi generación y las próximas al 94, somos unos vagos y unos incompetentes, que no trabajamos, que no sabemos lo que “vale un duro”.
Que pena… Cuantas veces he oído decir eso de: -Yo con tu edad…-
No es cierto nada de eso.

No es que no queramos trabajar, es que no nos dejan. No es culpa de nadie o quizás si, que seamos quienes debemos de pagar las consecuencias de los que no pensaron en las consecuencias. Somos la generación más preparada de la historia, la más culta, la más ansiosa y competente, pero también la más desmotivada…

Sabemos dos idiomas, incluso tres. Somos los más preparados globalmente, los primeros en pensar en las consecuencias para la tierra y la naturaleza. Los que más hemos viajado y conocido otras ideas, otras culturas, otros pensamientos….

Tenemos ganas, queremos comernos el mundo.

¿Sabe una cosa? Hoy me encuentro cansando… pero no podrán conmigo.

Me encuentro como esa hoja del ligero cauce del rio, atardeciendo en una tarde de octubre, con paz, en calma y dejando que la corriente me empuje hacia algún lugar, donde sea.
Imagino que será cosa del tiempo.

Marcho a cenar Sr Eddie, pues ya he oído bocear mi nombre desde la cocina.

Me alegra saber de usted después de tanto tiempo, y aquí termina una confesión más enviada con las corrientes del agua, para que de una forma u otra, sean empujadas hasta la puerta de su morada.
Mis más cordiales saludos,

Manuel Candel



viernes, 15 de julio de 2016

XXII Carta al destino. Albacete, 16 julio, 2016.

Estimado Sr Eddie,

Buenas noches, ¿Cómo va?

Apenas he sacado ratos libres desde la última vez que me senté tranquilamente a escribirle, pues parece que ya iba siendo hora de ir descansando de todo un poco y desconectar.

¡Cielo Santo! Nos encontramos ya a 16 de julio, y apenas me he dado cuenta de cómo en un abrir y cerrar de ojos, un día de repente amaneció ya el verano, y la primavera comenzó a dormir lentamente….

Por aquí abajo, en la tierra, todo en un caos, ¿Qué le voy a contar que Ud. no sepa?

Andamos todavía sin formar gobierno, atentados terroristas, violencia, intolerancia, egoísmo, hipocresía… Anda el mundo como para tirar cohetes.

Yo por lo demás, debo reconocer que ando contento, ea, como siempre al revés de todos jajaja. Como ya sabe, terminé mis exámenes, con buena nota por supuesto; con el final de estos, llegó el tiempo de la vida laboral por amor al arte, el periodo de prácticas de los estudiantes, y realmente, fue una época de aprendizaje muy gratificante, e incluso me ayudó a aclarar mis decisiones posteriores.

Finalizó mi curso como catequista, y al unísono, una buena tarde le dí vacaciones a mi nariz de payaso… nos lo hemos ganao.

Tengo abuelas, las dos gracias a Dios, pero aún así me permitiré el lujo de decir:
¡Qué orgulloso estoy de ti Manolo!

El verano por ahora, se visualiza tranquilo, bueno, he pisado la playa ya un par de veces para lo antiplaya que yo soy, pero bien, muy bien.

Ahora, es momento de descansar, de pueblo. Únicamente, me apetece sentarme en la silla de la antigua trilla de la familia como el abuelo solía hacer, y ver como revolotean las golondrinas junto al almendro al caer la tarde. Ansío darle besos a la abuela de esos que suenan, y preguntarle irónicamente, si nos vamos “al baile”, pobrecica mía, si pudiera andar, tengo claro que iríamos.

Normalmente, ya sabe que yo soy una persona muy discreta, procuro guardarme siempre mis sentimientos o emociones, soy muy fan de esa frase de “Dueño de mis silencios, y esclavo de mis palabras”, considero, que uno debe de ser siempre lo suficientemente fuerte como para tirar de la carreta solo. Hay quien no comparte mi opinión, pero me da igual, con que la respeten me sirve. Con esto, quisiera hacerle saber, que a hoy día, con nuestros más y nuestros menos, sigo estando bien, soy feliz Sr. Eddie.

Bueno, por hoy, marcho a dormir, espero poder hablar de nuevo son usted, siempre es mi fuga de mis sentimientos y me alivia su forma de pensar y animarme. Gracias.

De este modo, encomiendo estas palabras de un joven manchego a la luz de las estrellas, para que de una forma u otra, se las hagan llegar a la puerta de su morada.
¡¡Buenas noches Sr Eddie!!

Mis más cordiales saludos,



Manuel Candel

martes, 2 de febrero de 2016

XXI Carta al destino. Albacete, 3 enero, 2016.

"Mis ángeles"

Estimado Sr Eddie,


Buenas noches, ¿Qué tal va? Estaba yo a punto de meterme a la cama, recogiendo la habitación, ya sabe, y antes de apagar el ordenador se me ha ocurrido que podría escribirle. He puesto mi banda sonora favorita, la de "Cinema Paradiso" de Ennio Morricone, y al compás del tarareo de la música, voy escribiendo.


Oía yo el otro día en mi fea costumbre de poner la oreja, a alguien que decía que los ángeles, no existían. Me confieso, a mis 21 años de edad, todavía creo, que en algún lugar del universo, incluso los Reyes Magos existen, lo sé, se de sobran quienes son mis reyes magos particulares ¿y qué? Me sigue haciendo real ilusión verles cada 5 de enero, soy así, quizás sea algo propio de un crío más que de un joven pero soy así, y la ilusión, es algo que jamas deberíamos perder, aunque sea una locura, pero en un mundo de locos, ser cuerdo si sería una locura. Soy feliz.


Los ángeles, de la misma forma, también existen, para mí al menos. No le hablo de esos ángeles que nos pintan en las cúpulas de las iglesias de ojos azules, cabellos rubios y blancas alas de nácar; le hablo de los ángeles de mi vida.


Esas personas, que por algún motivo, no se cual, Dios quizás, han llegado y se han cruzado con los raíles de mi vida. Ellos son mis ángeles. Los que me soportan en mis más irascibles días, o recogen mis saladas lágrimas, pero también son los que me dan la felicidad.


No se porque estoy en este mundo, ni siquiera porque tuve que llamarme Manuel, aunque reconozco que me gusta ser quien soy, pero bendita casualidad. Soy fruto del amor que dos ángeles se tienen, y por ello, son los mayores responsables de mi vida.


No hace falta tener alas para volar; ni ser poderoso para hacer feliz; ni siquiera hacer milagros para sonreír... La esencia de la vida, esta en las pequeñas cosas.


Hay días que son como esa palabra culinaria que tanto me gusta "AGRIDULCES", son esos días en que estamos melancólicos o bajos de ánimos sin motivo alguno, son días en los que  nuestra cama puede parecer demasiado grande para nosotros por lo pequeños que nos sentimos, y sin darnos cuenta, es cuando algún ángel de nuestras vidas viene hacia nosotros...


No importa cuanto mal estén las cosas, ni que nos duela el corazón, ni siquiera es malo fracasar... de los aciertos, sacamos ventajas, y de los errores experiencia. Es cuestion de como veamos la vida, de como sonriamos. Es fácil decir eso de que: "Siempre sale el sol" y es verdad, pero Sr Eddie, que bonito es saber, que aunque siempre sale el sol, siempre lo hace radiando de luz ¿Verdad?


Todo puede cambiar su rumbo en un solo momento, de verdad lo creo, pero nada de eso sería posible, sin los ángeles de nuestra vida, con ellos, todo es mucho mas fácil.


Gracias Sr Eddie, por mis ángeles: mis primos, mis tíos y tías, por mis abuelo y mis abuelas, gracias por mis padres y mi hermano, gracias por todos mis amigos Sr Eddie, ellos son el motivo de mi existencia.


Hágame un favor, ambos sabemos que la vida me ha arrebatado algún que otro ser querido, pero esos ángeles, ahora dan incluso más luz que el sol, porque es fácil brillar de día, pero ellos ahora son estrellas que iluminan la noche, no deje que nunca se apague su luz en nuestros corazones.



Sr Eddie, de esta forma es como me despido hoy, le envió estas palabras por medio de una estrella cualquiera, para que de una forma u otra, se las haga llegar a la puerta de su morada. ¡¡Buenas noches Sr Eddie!!
Mis más cordiales saludos,

Manuel Candel

jueves, 24 de diciembre de 2015

XX Carta al destino. Albacete, 24 diciembre, 2015.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Estimado Sr Eddie,

¡Buenas tardes! ¿Qué tal va? No sé cómo empezar hoy exactamente, pero si quiero escribirle. Me apetece.

¿Sabe una cosa Sr Eddie? Esta tarde he escuchado un anuncio en la radio que decía algo así como: “Ya es Navidad en El Corte Ingles”. No sabía si cabrearme o reírme. ¿Hasta dónde puede llegar la estupidez de las personas? La Navidad no es llenar todo de colores y lucecicas, no me cansaré de decirlo, y mucho menos puede llegar a un centro comercial, la Navidad vive todo el año dentro de nuestros corazones en los pequeños gestos de cada día.

Pasado ya el día 22 de diciembre, día de la lotería nacional, este año se me ha aparecido la suerte en ese aspecto, pero tranquilo, no soy rico ni mucho menos, ni quiero.

¿Sabe lo que realmente me ha hecho rico este año? Mire, mi riqueza llego el día que mi padre encontró trabajo después de largos meses; mi riqueza, han sido los centenares de sonrisas que me han regalado los nenes el hospital… ha sido mi enriquecimiento de espíritu y fe.

Mi riqueza han sido mis notas de clase, fruto de mi esfuerzo y dedicación; mi riqueza ha sido despertarme con un beso de mamá cada mañana a pesar de que fuera muy temprano….
Mi riqueza, no es otra que cada una de las lágrimas que se están aburullando en mis ojos ahora mismo, pensando en tantas y tantas cosas…. Soy un afortunado.

Rico también, por las personas de mi vida que ahora son ángeles, esos que nos ven desde el cielo, pero que puedo decir a los cuatro vientos, que eran y son mi familia, mi gran familia. Gracias a Dios, por el regalo que tuve el día que llegué al mundo, pues ellos me estaban esperando ansiado.
Con el tiempo, también llegó la familia que elegimos, los amigos. Esa familia que varía con los años, pero aun así siempre hay con quien a pesar de los años puedes contar, todos ellos, son causa de mi fortuna.

Gracias…. Gracias señor Eddie, por hacerme feliz.

Le deseo a usted y a todos los lectores, una feliz navidad, vivida desde la Fe y con todo el cariño del mundo.

Y de esta forma, le envió estas palabras por medio de la estrella de Belén, para que de una forma u otra, se las haga llegar a la puerta de su morada. ¡¡Feliz Navidad Sr Eddie!!
Mis más cordiales saludos,


Manuel Candel