jueves, 24 de septiembre de 2015

XVIII Carta al destino. Albacete, 25 Septiembre, 2015.

"Hojas de otoño"

Estimado Señor Eddie,

¡A las buenas noches! ¿Qué tal va?
Esta noche, no se porque motivo, estando ya arropado en la cama y cual ovillo enroscado mirando hacía la ventana, he sentido la necesidad de blincar de un salto de la cama y escribirle. Es una noche rasa y serena de finales de septiembre. Parecen no haber nubes en el cielo, y la luna, crece por momentos camino de su plenitud. De fondo, una de mis predilectas bandas sonoras: La Vida es Bella. "Naaaaaaa, nanananananana..."

Hoy, me siento ligero Sr Eddie, como si de un amanecer se tratara. A ratos tendemos a subirnos moralmente y parece que toquemos el sol con las yemas de nuestros dedos; y a ratos nuestro propio cuerpo nos pide sumergirnos en lúgubres sitios, conversaciones y películas, bañando nuestras mejillas en agua salada. En más de una ocasión he dejado testimonio de ello, la vida solo son momentos, unos buenos y otros malos, pero el tiempo, siempre acaba curando nuestras heridas con las agujas del reloj. Estoy un poco, embobado, lo reconozco, pues a pesar de las pocas lineas que llevo plasmadas, hace rato que comencé a escribir y yo suelo ser muy encadenado para ello.

Vivimos en una sociedad, en la cual se han olvidado los valores de la vida. Duramos más, pero vivimos menos. Tenemos mas especialistas, pero más problemas. Más medicamentos, pero más enfermedades. Mejores casas, pero más familias rotas... Muchos días, tiendo a comprar a las personas con las hojas que el otoño deja posar sobre el agua de un arrollo, pasamos deslizantes por la vida, impermeables a los sentimientos, resbaladizos a la realidad... ¡Caramaba, parecemos máquinas programadas para actuar! Es triste pensar, que ni siquiera la fragancia de un abrazo o un beso, ya significan lo mismo. De nada sirve decir a alguien continuamente "Te Quiero" porque al final es algo tan monótono que pierde su realidad...

¿A dónde vamos a ir a parar? Sabe, en mi vida, al igual que en la de todo el mundo imagino, yo también he cometido muchos errores, aunque siempre con mis mejores intenciones, pues soy el único responsable de cada una de ellas. Yo y mis circunstancias. A pesar de ello, a día 25 de septiembre, considero que tengo lo mejor que nunca he tenido, que mi momento más feliz, esta naciendo y muriendo continuamente, que las personas que de verdad quiero en mi vida ahora mismo, son las que están. Pero bueno, pronto llegará Navidad, y cubriremos las calles de luces y los corazones de colores púrpura, dorado y plata... ¿Para qué? Nada de esas luces y esos colores, podrán tapar lo que sentimos o pensamos el resto del año en sólo unos días.

Es irónico, cada día, actuamos más como máquinas, pero en cambio, ninguno nacemos con un libro de instrucciones. Somos personas que sentimos y sufrimos, pero tanta tecnologia, tantos avances, tanta comodidad, son las que están demacrando a la raza humana. No quiero juzgar a nadie ni tampoco generalizar Señor Eddie, pues ya sabe que tan sólo es el punto de vista de un joven Albaceteño.

Ayúdenos a todos Señor Eddie, ayúdenos a que mañana cuando el sol nazca por Levante y bañe la tierra con sus mas tempranos rayos, todos hayamos sido hechizados. Que sonriamos a la vida antes de que sea demasiado tarde, que amemos pero amemos de verdad, que hagamos locuras y no nos guiemos por la edad ni el tiempo, nunca es tarde para nada. Que el mundo en el que vivimos, sea un lugar mejor, por y para todos los que habitamos en él....

Y con todo esto, Dios mediante, encomiendo estas palabras a los más dichosos árboles, que cada primavera vuelven a nacer con esperanza, para que de una forma u otra, al igual que las hojas en el arrollo, depositen estas palabras allá a la entrada de su morada. ¡Buenas noches Señor Eddie!

Mis mas cordiales saludos,

Manuel Candel

martes, 22 de septiembre de 2015

XVII Carta al destino. Albacete, 22 Septiembre, 2015.

"Una feria, mi feria"

Estimado señor Eddie,

¡¡Al fin encuentro un rato para escribirle!! ¿Cómo va? ¿Qué tal todo?. Por aquí abajo, el verano ha tenido uno de los mejores finales que mi corta existencia recuerdan, y es que todavía no me creo, todo lo que he vivido estos días atrás.

Como bien sabe, el pasado año, una amiga, una muy buena amiga, y yo nos presentamos como manchegos de honor para representar a nuestro amado Albacete, pero todo quedó en agua de borrajas. Circunstancias de la vida, fui yo quien por aquel entonces la convenció para aquella locura. Un año más tarde, fue ella y nuestro buen amigo Esteban, quien me convencieron a repetir dicho ademán de presentarnos.

Cual fue nuestra sorpresa aquella mañana de finales del mes de agosto, cuando nos comunicaron que eramos los elejidos junto a dos parejas más, de vecinos de nuestra ciudad los que representaríamos a 170.000 albaceteños.

Han sido unos días maravillosos Sr Eddie, nos lo hemos pasado en grande, Cristina, Alfonso, Alberto, Loli, Nieves, nuestra queridísima azafata y yo, los que hemos revolucionado a ratos la feria. No se hace una idea de lo que hemos vividos estos pasados días, a pesar de nuestros madrugones y nuestro cansancio físico; y es que hubo quien nos dijo: "¿Como lo hacéis? Hace 10 minutos estabais en el campo de fútbol Carlos Belmonte y ahora estáis en los toros" Nuestro truco, una ilusión tremenda y un orgullo que no cabía en nosotros luciendo nuestros trajes regionales y nuestras mejores sonrisas. 

No se hace una idea Sr Eddie de lo felices que hemos sido, nos hemos reído, hemos llorado como para llenar cántaras de agua, hemos desfilado con una chulería que no cabía en nosotros junto a la banda de música, e incluso, acabamos subidos una tarde en los caballitos. Ha sido sin duda alguna la mejor feria de mi vida. Comenzamos entusiasmados como niños que comienzan la educación primaria y acabamos bañados en lágrimas, pero le aseguro que eran unas lágrimas preciosas, por una felicidad y una emoción que no eramos ya capaces de soportar. Mi "postre" de esta feria, por llamarlo de alguna manera, ha sido algo mas amargo, pues de regalo me llevaron a vendimiar al pueblo jajaja, peor bueno, nunca está demás trabajar del campo el fruto que nos regala, aunque mejor no preguntárselo a los riñones.

Con todo esto, y a pesar de que me faltarían palabras y más palabras para contar todas nuestras batallas, quiero agradecerle ayudarme a cumplir uno de los sueños de mi vida, ser Manchego de Honor de la tierra que me vio nacer, Albacete. Los sueños... también se cumple; no hay nada imposible para los que soñamos, solo existen las cosas improbables.

Mi comienzo de temporada, esta siendo algo más alborotada y quizás quiera cargar con más peso del que puedo, pero nadie en este mundo va a confiar en mi mismo tanto como yo, y en el pero de los casos, no quedará por haberse intentado. Sr Eddie, gracias, mil gracias, por cuanto la vida me regala y nos regala con cada amanecer. 
¡Viva Albacete y  sus gentes!

Y con todo, Dios mediante, encomiendo estas aturulladas y humildes palabras, a la virgencica de los LLanos, para que ella disponga como quisiera, de hacérselas llegar a la puerta de su humilde morada...

Mis más cordiales saludos.

Pd. Desde aquí, quiero agradecer a todas las personas que esos días nos mostraron su afecto y su cariño, sin ellos no hubiera sido posible nada de este sueño cumplido. Un abrazo.

Manuel Candel